Último día del año, me levanto tarde y pienso que debo correr mi particular y actual milla, los 1600 metros, en un tiempo de la nota que busco, entre el 3 y el 4, algo que, curiosamente, aún me despierta en el estómago cierta reticencia a ponerme con ello y sufrir algo corriendo.
Definitivamente, correr no me gusta, pero tengo que controlar esa "huida" mental en la que entra mi cuerpo cuando es día de entreno.
Por la tarde me he llegado, de nuevo, al tortuoso camino de la playa, arena compacta, con algún que otro bache traicionero, algún tramo arenoso más lento, pero al fin y al cabo, practicable.
El anterior día, que ya dista unos cinco días de hoy, corrí los 1600 metros en 7'24'', en unas condiciones que ya comenté, eran bastantes desfavorables.
Hoy, 1600 metros en 6'43.
Sobran las palabras, estoy muy contento, he terminado cansado, pero entro en un tiempo clavado de 3 puntos en la carrera, cuando me sirve un 1.
En pista lo metí en 6'45, por lo que intuyo que me costará bastante menos en pista dentro de unas semanas, que es cuando la abren de nuevo.
Lo dicho, feliz, tranquilo y planificando el estudio de esos temas navideños que quiero intentar dejar listos en estas fechas, si cuadro eso... tengo bastante, bastante, ganado de cara a las pruebas.
Lo más importante, ni una sola molestia en las piernas, absolutamente nada. Estoy siguiendo varios consejos de diferentes personas y finalmente creo haber encontrado mi ritual para la carrera.
Mañana gimnasio, el último día de dominadas sentí un pequeño tirón en la parte superior de la zona clavicular, parte del cuello, y he descansado bastante, unos cuatro días, de hacer espalda.
Estos descansos me valen para calibrar cuándo dejar de entrenar de cara al día oficial, cómo llegaré, cómo reaccionará el organismo a la inactividad... Es algo que normalmente me favorece, por lo que estoy tranquilo también en este plano.
Mañana veremos.
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