Tras innumerables molestias, dolores, parones... decidí cambiar el entrenamiento común para la prueba de los dos mil metros.
Llevo mucho tiempo sin correr, más del que debiera, y en cuanto supero 25 minutos de carrera continua comienzo a sentir bastante dolor tanto en la tibia derecha como en otras lesiones antiguas, que, aunque ya curadas, muestran sus quejidos ante una actividad poco común.
Viendo el panorama y el tiempo escaso para preparar la prueba con tranquilidad... tiro de lógica.
*Inciso: soy un tío bastante lógico, aprovecho muy bien cualquier factor que me facilite la tarea en la que me sumerjo, evitando así perder tiempo, energías y concentración en elementos que poco o nada me ayudarán.
Con el inciso claro, me planteo seriamente en practicar la carrera donde voy a realizarla, en pista, sin rodajes largos que traumaticen más de la cuenta las articulaciones, entrenos de calidad alta y muy cortos, con amplios espacios de recuperación.
Probé el primer día, hará cosa de un mes, tras años de no correr absolutamente nada. Fue de risa.
Consciente de tener un nueve o un diez en la barra, la carrera me vale con pasarla, sean uno, dos o tres puntos, pero pasarla es suficiente.
Ocho minutos y veinte o y medios es mi objetivo, entre un dos y un tres aproximadamente, con quince segundos de margen hasta el uno, y con miras a que, apretando al final, baje unos segundos.
Así que a partir de ese día, el objetivo era claro, tenía por delante veinte tramos de cien metros que debía recorrer a unos 25 segundos cada uno, lo que me llevaba a dar cada vuelta en 1'40'', tiempo de tres puntos.
Empecé por lo simple, ver cuántos tramos de cien metros era capaz de recorrer a ese ritmo constante, siempre constante. El primer día no pasé de 500 metros.
Quedaban por delante quince tramos, eso fue hace tres semanas, bonito panorama.
Conforme a lo que pensaba, mis músculos, que se adaptan relativamente bien a los ejercicios, a los tres días me permitían correr los 500 metros a mi ritmo de 25s/100 metros bien.
Siguiendo esta rutina, dejando casi cuatro días de descanso entre entrenamientos, intercalando hasta ahora tres únicos días de series y ninguno de rodaje he conseguido llegar bastante más lejos de lo esperado.
Ayer corrí en pista, en mi contador ya tengo 1600 metros en 6'45'', cuando para el tres debo realizarlo en 6,43'', por lo que voy totalmente clavado en el ritmo. Terminé cansado, pero no muerto.
No me lo termino de explicar muy bien, pero apenas he entrenado 8 días hasta ahora, me he limitado a entrar a la pista, calentar muy poco, porque el día X no calentaremos apenas, y correr mis X tramos correspondientes, estirar y para casa.
Es decir, llevo unas 8 sesiones en las que me limito a correr menos de 7 minutos y adiós, hasta la próxima sesión en tres, cuatro o cinco días, lo que me pida el cuerpo.
Y mis músculos de adaptan.
Como decía, soy un tipo bastante lógico, y en este caso, me limito a preparar el cuerpo para 8'20'' de esfuerzo, sin más, sin rodajes de kilómetros ni horas, 8'20'' de ejercicio y fin, aunque al terminar no pueda dar ni un paso, pero el objetivo es pasar, no ser un atleta.
Para esto último ya habrá tiempo.
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