Mi historia quedará para algún día de inspiración, hoy no.
Soy un tipo normal, bastante racional, coherente, analítico conmigo mismo y con mi entorno, pero no quita que sea una persona pasional con lo que hago y en lo que me embarco.
Estudio una carrera, he pasado por alguna que otra sin interés final, he encontrado mi sitio y estoy cómodo, me apetece sacar la oposición, por reto personal, por afán de superación, por cumplir uno de los grandes objetivos de mi vida, y lo digo sin miedo ninguno a decirlo, uno de los grandes objetivos de mi vida.
Si me interesa algo, centro toda mi atención en ello, tal vez esto me puede hacer aplazar otros asuntos, pero tengo la capacidad de poder llevar casi todo hacia delante, o al menos, la voluntad.
Me siento cómodo con la presión, estudiando cuando pocos lo hacen, más que aquellos, prepararme de forma que a los demás les resulta extraña o poco rutinaria.
Rompo ciertos cánones del opositor modelo, a veces soy inconstante, caótico para estudiar, impredecible en la preparación, igualmente arriesgado en la misma, y eso me ha llevado, aunque suene curioso, a preparar a otros opositores en la prueba teórica y ortográfica.
Para esto último no necesito un apto, ni una plaza ni similares. Trabajo con la confianza y el sueño de personas que me sacan años, experiencia en la vida, historias... pero ahí están, depositando en mí mucho, y dejo mucho de mi persona en no fallar, intento no hacerlo nunca.
No me sé el temario bien, no me hace falta, he programado estudios anteriormente, se me da bien, lo aplico con opositores y funciona, las dudas las solucionamos entre todos, a todos nos queda por aprender mucho.
Que estudien y aprueben ellos, que es lo que me interesa cuando preparo a alguien.
Eso sí, no cumplo con mis consejos. No tengo por qué hacerlo. Yo soy yo y mis circunstancias, y aquellas últimas son especiales. No tengo problemas ni dificultad en sentarme a estudiar de ocho de la mañana a dos de la tarde, comer, y seguir de cuatro a diez de la noche, días y días.
Lo que decía antes, que centre mi atención, con eso vale.
Esto no es nada comparado con todo lo que tengo por contar, en la primera línea ya digo que mi historia queda para otro día, lo que soy actualmente es fruto de ella, por lo que requiere de algún momento de ganas.
Y será en ese capítulo donde se vea de dónde vengo, cómo llegué a este mundillo y por qué me apertece quedarme.
Disfrutad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario